Esto aprendí sobre emprender embalando 110 kilos de mis posesiones

Hace un tiempo me vine a vivir a Tenerife

 

Y embalando cajas corroboré un pensamiento que siempre he tenido. Un pensamiento que va sobre la clave para montártelo por tu cuenta y que quizá te aplica a ti también. 

 

Embalar cajas no es complicado

O sí

 

Depende de si lo has hecho muchas veces o es la primera vez

En mi caso era la primera vez. 

 

No me refiero a “cerrar” o “precintar” 

Sino a embalar de verdad. 

Y embalar bien ya que tenía que aguantar un viaje de más de 2.000 kilómetros: incluyendo tierra y mar. 

 

Tuve que embalar 5 cajas

No miré ningún vídeo de youtube

Y lo hice yo solo

 

¿Cuál crees que me salió mejor y tardé menos en embalar? 

¿La primera?

¿La cuarta?

¿La última?

 

Es una pregunta obvia, por supuesto que fue la última, la quinta de esas 5 cajas que tenía que embalar. 

 

Y si hubiera tenido que embalar 6, pues la sexta hubiera sido la que mejor hubiera embalado y menos tiempo me hubiera llevado.

 

No hay discusión. 

Cuantas más veces haces una cosa → mejor te sale

 

Y, de nuevo, no porque viera un vídeo-tutorial de youtube, o porque alguien me dijera como hacerlo, o porque tuviera un manual de instrucciones. 

 

La quinta la embalé más rápido y mejor porque yo mismo, a cada paso que daba, y cada caja que embalaba me daba cuenta de la mejor forma de colocarla, de por dónde pasar el papel de embalar, de que si precintaba las esquinas quedaba mejor, etc. 

 

Si ya has montado un proyecto y no te salió bien

Mejor. Eso que tienes ganado. Vas por tu segunda caja. 

 

Sigue embalando cajas

Sigue lanzando proyectos

 

Porque cada uno te hace estar más y mejor preparado

 

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